domingo, 4 de diciembre de 2011

Nueva lectura de Yerma (Lorca)


Copio a continuación un fragmento del acto III de Yerma de García Lorca que leímos el viernes en clase. Lo copio para que dos alumnos (B. y M.) tengan acceso al texto para grabarlo a ritmo de rap con rasgueo de guitarra. En el aula improvisaron y fue un placer mágico oírles. Empezaron, como suelen, de cachondeo y acabamos todos emocionados y muertos de risa. Cuando lo graben prometo ponerlo aquí para deleite de todos.

HEMBRA.

En el río de la sierra
la esposa triste se bañaba.
Por el cuerpo le subían
los caracoles del agua.
La arena de las orillas
y el aire de la mañana
le daban fuego a su risa
y temblor a sus espaldas.
¡Ay, qué desnuda estaba
la doncella en el agua!

NIÑO.

¡Ay, cómo se quejaba!

HOMBRE 1°.

¡Ay, marchita de amores
con el viento y el agua!

HOMBRE 2°-

¡Que diga a quién espera!

HOMBRE 1°.

¡Que diga a quién aguarda!

HOMBRE 2°-

¡Ay, con el vientre seco
y la color quebrada!

HEMBRA.

Cuando llegue la noche lo diré,
cuando llegue la noche clara.
Cuando llegue la noche de la romería
rasgaré los volantes de mi enagua.

NIÑO.

Y en seguida vino la noche.
¡Ay, que la noche llegaba!
Mirad qué oscuro se pone
el chorro de la montaña.

(Empiezan a sonar unas guitarras.)

MACHO. (Se levanta y agita el cuerno.)

¡Ay, qué blanca
la triste casada!
¡Ay, cómo se queja entre las ramas!
Amapola y clavel será luego
cuando el macho despliegue su capa.

(Se acerca.)

Si tú vienes a la romería
a pedir que tu vientre se abra,
no te pongas un velo de luto
sino dulce camisa de holanda.
Vete sola detrás de los muros
donde están las higueras cerradas
y soporta mi cuerpo de tierra
hasta el blanco gemido del alba.
¡Ay, cómo relumbra!
¡Ay, cómo relumbra,
ay, cómo se cimbrea la casada!

HEMBRA.

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